Vuelta al cole…para desaprender

Vuelta al cole…para desaprender

Vuelta al cole”… Relacionamos esta expresión con los niños.

Su tiempo de cole, es una recuperación de algunos trocitos de nuestro tiempo, para pequeños placeres cotidianos: como un café con otros padres a la entrada o salida de cole, un tiempo de autocuidado, de lectura, de silencio… Trocitos de tiempo de auto-dedicación.

Este año, la vuelta al cole es para los padres, más que nunca. En estos tiempos tan peculiares, la adaptación también lo es. Este curso, los padres, vuelven al cole más que a aprender…a desaprender.

El curso 2020/21 marcará un giro en la educación, su pedagogía, su logística, organización, valores, relaciones de los diferentes interesados. Este curso marcará un antes y un después, porque lo que nos ha funcionado hasta ahora con efectividad no sabemos si podemos adaptarlo a los cambios. Así, desaprender se convierte en una clave para poder continuar aprendiendo.

Te dejo tres creencias para que te habiten y faciliten tu proceso de aprendizaje:

El teletrabajo se vuelve real

El teletrabajo se vuelve real

España es líder en conexión por fibra en Europa, sin embargo ocupa los últimos puestos en teletrabajo.

Ha tenido que ser un virus el que nos empuje a tomarlo en serio.

Aun así trabajamos más horas. ¿Acaso somos unos desorganizados? o es que ¿hasta en casa seguimos el “presentismo” laboral?

Vaya resolviéndolo porque este modelo se queda: bienvenido a la oficina en casa.

Para muchas empresas, la crisis del coronavirus si no ha supuesto su hundimiento al menos ha sido la mayor vía de agua en sus ingresos. Así, los comercios que no desarrollaron con tiempo su venta online se han visto desplazados por otros que sí lo habían hecho.

De la misma forma, algunas empresas se han paralizado mientras sus competidoras seguían funcionando porque estaban entrenadas para el teletrabajo.
Tiempo ha habido para adaptarse.

Pautas saludables en el teletrabajo: lo que hacemos mal y cómo hacerlo bien

Pautas saludables en el teletrabajo: lo que hacemos mal y cómo hacerlo bien

Es importante establecer límites emocionales para superar con éxito nuestra jornada laboral desde casa

Si antes del confinamiento derivado de la crisis de coronavirus la idea de trabajar en casa sonaba idílica para algunos, el teletrabajo «obligado» no es tan placentero como parecía.

La falta de espacio, la dificultad para delimitar los horarios o las constantes distracciones van poco a poco sumando razones para hacer cada vez más complicada la jornada laboral.

La abrupta llegada del teletrabajo hace que tengamos que adaptarnos a la velocidad de la luz a él. Casi como método de supervivencia, tenemos que aprender a adaptar una rutina de trabajo que tenemos muy asimilada a las cuatro paredes de nuestra casa.

«Los hogares están diseñados para la convivencia familiar, y ahora nos vemos obligados a convertirlo en un espacio de trabajo», explica la socióloga Alicia Aradilla, autora del libro «Teletrabajar, pero bien» (Diana).

«El COVID-19 nos dejó sin tiempo de transición, sin periodo de aprendizaje y sin manual debajo del brazo», explica en el libro.

 

Sonreír con la mirada

Sonreír con la mirada

¿Cómo sonreír con la boca escondida tras una mascarilla?

Cuando más necesitamos sonreír, para mantener un estado inmunológico saludable, Covid-19 nos ha tapado la boca.

Qué paradoja que el virus nos dificulta practicar lo que protege nuestra salud física, emocional y social: LA SONRISA

No podemos acercarnos los unos a los otros, no podemos compartir la vida, charlando…. La palabra ha quedado restringida. No podemos abrazarnos…El tacto también ha quedado restringido.

Más que nunca, necesitamos sonreír, es más, ¡queremos sonreír!. La sonrisa nos permite comunicarnos sin palabras, sentirnos acogidos y aceptados sin abrazos.

Diversos estudios científicos han identificado hasta 50 tipos de sonrisas diferentes. Otros estudios, revelan que la sonrisa es un factor clave en la seducción amorosa, pues de un modo cuasi irracional, percibimos más atractivas a las personas que sonríen.

Percibir una persona más atractiva, no sólo tiene repercusiones en la seducción o el cortejo, también las tiene en el resto de las relaciones. Sentirnos rodeados de personas sonrientes, lo tomamos cómo un indicador de saber seleccionar bien nuestras relaciones, incluso lo relacionamos con la suerte: ¡Qué bien que la profesora de este año de mis hijos es sonriente!; ¡Qué bien que la persona que me tocó en ventanilla, es sonriente!; ¡Que bien, que el chofer del autobús que cada día me lleva a trabajar es sonriente! La sonrisa la clasificamos como indicador de buena suerte en nuestras vidas.

El teletrabajo pasa de ser una alternativa a convertirse en necesidad

El teletrabajo pasa de ser una alternativa a convertirse en necesidad

Sin guarderías ni colegios, el teletrabajo es el plan B

Con las guarderías y los colegios cerrados hasta septiembre, volver a trabajar en la desescalada de la crisis del coronavirus se convierte en un problema añadido.

Esta situación pone en dificultades a muchas familias con niños que reanudan su trabajo fuera del hogar y que no pueden contar con los abuelos ni con el recurso de los campamentos de verano.

Los datos de una encuesta realizada por la empresa Yoopies, durante el confinamiento, en el 62 por ciento de los hogares analizados al menos uno de los padres ha podido quedarse en casa teletrabajando y así cuidar a sus hijos. En el resto de familias, concretamente en un 17 por ciento de los casos, uno de los padres ha continuado trabajando fuera de casa o uno de ellos no trabaja de manera habitual. Solo en el 3 por ciento de los casos ninguno de los progenitores trabaja.

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario.
Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies