La normalidad a la que volveremos tras el coronavirus será distinta

La normalidad a la que volveremos tras el coronavirus será distinta

El miedo al coronavirus, a enfermar, a temer por la salud de nuestra familia y nuestros seres queridos, la preocupación por el futuro, por nuestros empleos, por nuestros exámenes… está afectándo a la sociedad a todos los niveles.

La preocupación por el coronavirus nos tiene en ascuas, ¿y si yo soy el siguiente? ¿Y si no salgo de esta?

Estamos en una situación de incertidumbre inédita.

Las preguntas que nos hagamos determinarán mucho nuestro estado anímico, que repercute directamente en nuestro sistema inmunológico, y como sabemos en estos momentos de contagio es crucial.

Preguntarte como ¿qué recursos hay dentro de mí que pueden ayudarme a vivir esta situación? ; ¿Qué reordenación de mis valores provoca esta situación? Llevarán a la persona a otros lugares emocionales internos, más útiles y además, más agradables.

La sociedad post pandemia

La sociedad post pandemia

Esta crisis está haciendo consciente a la ciudadanía de su poder y a cada persona de su responsabilidad individual y posiblemente

El comportamiento social, las actitudes de las personas y su visión del mundo experimentarán profundos cambios de distinto signo, según una socióloga, que describe algunos de los probables rasgos de la Sociedad que emergerá como secuela la crisis global del coronavirus Covid 19.

A la actual situación derivada de la pandemia y las medidas para intentar contenerla, con efectos prolongados e intensos en la vida de miles de millones de personas, “podemos clasificarla como globalizadora y predominante, pues el resto de las esferas, sobre todo la económica, han quedado subordinado a esta nueva realidad, según la socióloga Alicia Aradilla.

“El Covid 19, un virus, de momento, tan mutable como rebelde, nos ha situado en pandemia mundial y protagoniza cada rincón de nuestras vidas cotidianas y de nuestras palabras”, señala.

El ritual personal como sustituto del funeral

El ritual personal como sustituto del funeral

El Covid-19 ha traído la muerte a nuestras vida cotidiana de manera repentina, con el agravante de que ha anulado la posibilidad de despedir a nuestros fallecidos. Nos quedamos sin ritual de despedida.

«Este hecho tiene una evidente repercusión psicológica en las personas a las que les afecta directamente, pero también la tiene para el conjunto de la sociedad, porque el ritual funerario apacigua la angustia que provoca la idea de morir de manera individual y colectiva», explica la socióloga Alicia Aradilla.

Con el coronavirus «llega el momento de crear nuevos rituales de despedida a nuestros seres queridos, para mantener la salud emocional como sociedad», indica la socióloga.

La normalidad a la que volveremos tras el coronavirus será distinta

TGIF con Alicia Aradilla

TGIF con Alicia Aradilla: El poder de la palabra en el Covid19.

Entrevista realizada por el canal de vídeo Capitalismo Consciente España

 

El teletrabajo pasa de ser una alternativa a convertirse en necesidad

El teletrabajo pasa de ser una alternativa a convertirse en necesidad

Sin guarderías ni colegios, el teletrabajo es el plan B

Con las guarderías y los colegios cerrados hasta septiembre, volver a trabajar en la desescalada de la crisis del coronavirus se convierte en un problema añadido.

Esta situación pone en dificultades a muchas familias con niños que reanudan su trabajo fuera del hogar y que no pueden contar con los abuelos ni con el recurso de los campamentos de verano.

Los datos de una encuesta realizada por la empresa Yoopies, durante el confinamiento, en el 62 por ciento de los hogares analizados al menos uno de los padres ha podido quedarse en casa teletrabajando y así cuidar a sus hijos. En el resto de familias, concretamente en un 17 por ciento de los casos, uno de los padres ha continuado trabajando fuera de casa o uno de ellos no trabaja de manera habitual. Solo en el 3 por ciento de los casos ninguno de los progenitores trabaja.

 

Sonreír con la mirada

Sonreír con la mirada

¿Cómo sonreír con la boca escondida tras una mascarilla?

Cuando más necesitamos sonreír, para mantener un estado inmunológico saludable, Covid-19 nos ha tapado la boca.

Qué paradoja que el virus nos dificulta practicar lo que protege nuestra salud física, emocional y social: LA SONRISA

No podemos acercarnos los unos a los otros, no podemos compartir la vida, charlando…. La palabra ha quedado restringida. No podemos abrazarnos…El tacto también ha quedado restringido.

Más que nunca, necesitamos sonreír, es más, ¡queremos sonreír!. La sonrisa nos permite comunicarnos sin palabras, sentirnos acogidos y aceptados sin abrazos.

Diversos estudios científicos han identificado hasta 50 tipos de sonrisas diferentes. Otros estudios, revelan que la sonrisa es un factor clave en la seducción amorosa, pues de un modo cuasi irracional, percibimos más atractivas a las personas que sonríen.

Percibir una persona más atractiva, no sólo tiene repercusiones en la seducción o el cortejo, también las tiene en el resto de las relaciones. Sentirnos rodeados de personas sonrientes, lo tomamos cómo un indicador de saber seleccionar bien nuestras relaciones, incluso lo relacionamos con la suerte: ¡Qué bien que la profesora de este año de mis hijos es sonriente!; ¡Qué bien que la persona que me tocó en ventanilla, es sonriente!; ¡Que bien, que el chofer del autobús que cada día me lleva a trabajar es sonriente! La sonrisa la clasificamos como indicador de buena suerte en nuestras vidas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario.
Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies