Las distintas preguntas que dan pie a una charla con tu hijo

Las distintas preguntas que dan pie a una charla con tu hijo

Como padres, nos damos poco margen al error en la educación de nuestros hijos

En el ranking de los tres aspectos más importantes de nuestra vida, «probablemente, los hijos serían el primer punto más importante, pero también el segundo y el tercero», apunta la socióloga experta en neurolingüística Alicia Aradilla.

A pesar de la famosa cita «los hijos vienen sin manual de instrucciones» pretendemos hacerlo bien, incluso muy bien, en la primera intentona.

Y cuando consideramos que nos equivocamos, más rápidamente que en otros aspectos de la vida, nos invade la frustración, la culpabilidad, o la ansiedad, a veces como un bucle del que es muy complejo salir».

 

Cómo hablar(te) en positivo

Cómo hablar(te) en positivo

Está muy de moda la expresión “hablar en positivo”, a la hora de comunicarnos con los demás, para facilitar las relaciones, pero… Hablar en positivo, ¿es suficiente?

El lenguaje es uno de los accesos a la vida, no sólo nos permite relacionarnos con los demás, sino que es la manera de relacionarnos con nosotros mismos, el camino de acceso a nuestros pensamientos, ideas, creencias, a toda la información conceptual y emocional que guardamos.

Tenemos que aprender a diferenciar el deseo (de conseguir algo) de la capacidad (de tener suficientes recursos para conseguirlo) cuando nos expresamos, porque es vital para nuestra auto-motivación.

Una pareja de tres

Una pareja de tres

El término pareja hace referencia a dos, aunque cuando se trata de parejas de amor romántico, lo ideal es que sea de tres, pero no de tres personas, sino de tres ámbitos fundamentales, más que para que la pareja perdure en el tiempo, para que el amor perdure en el tiempo.

El sociólogo Zygmunt Bauman nos apunta en su obra “El amor líquido” la fragilidad de los vínculos humanos en estos tiempos líquidos en los que parece que las relaciones se fraguan y a la vez se desvanecen con excesiva facilidad, como líquido en las manos.

El mejor ejemplo de esa fragilidad: las relaciones de pareja.

Operación bikini

Operación bikini

Operación bikini: cuando esos «kilitos de más» son severamente castigados por la sociedad

Llega el calorcito y, la subida que viene, no es solamente de temperatura, sube la presión social sobre la estética femenina.

De hecho, apunta la socióloga Alicia Aradilla, experta en neurolingüística, «el mismo nombre ya es el primer delator: «operación bikini» como algo exclusivo de la mujer.

La presión social, como tal, afecta también a la estética masculina, pero la diferencia de intensidad en esta presión es casi escandalosa».

Ante esto, Aradilla, explica que «la lingüística da pistas.

Un claro ejemplo, es el nuevo término “fofisano” para aquellos hombres que no cumplen totalmente los cánones de belleza, un término nuevo que en su significación social excusa a todas aquellas barriguitas masculinas, mientras que para ellas continúan en nuestro lenguaje, los términos “gordita” “rellenita”, que guardan un regusto peyorativo».

Este verano, ‘refresca’ tu vida

Este verano, ‘refresca’ tu vida

Nos visita el verano que, con sus altas temperaturas, nos invita a despojarnos de la ropa de abrigo, a veces pesada, voluminosa, incluso hasta incómoda, aunque nos proporcione cobijo.

Además de las altas temperaturas, nos trae las deseadas vacaciones estivales a la que solemos asociar la palabra “desconectar”. En estas líneas, te propongo sustituirla por la expresión “desvestir nuestra vida”

El resto del año tenemos un estilo de vida más estructurado en horarios y tareas, marcado principalmente por la agenda laboral a la que se añade en algunos casos la agenda escolar. Las vacaciones estivales, son la gran oportunidad de salir de esa rígida estructura, alargar tiempos de aficiones y ocio, vestir más ligeros de ropa…. ¿por qué no aprovechamos la misma oportunidad para desvestir de prendas pesadas nuestra vida y vestirla con ropajes más ligeros?

¿Cómo superar este problema que padece el 35% de los trabajadores?

¿Cómo superar este problema que padece el 35% de los trabajadores?

Volver a la vida laboral conlleva un esfuerzo físico de adaptación que a veces parece ser el inicio del síndrome aunque empieza mucho antes en el diálogo interno

Según la Sociedad Española de Neurología, SEN, cerca del 35 por ciento de los trabajadores de entre 25 y 40 años sufren estrés postvacacional. “En muchas ocasiones esto se produce porque se disfrutan vacaciones de una duración superior a dos semanas.» Afirma la socióloga Alicia Aradilla.

«Imagina un último día de vacaciones, relajado, tranquilo, descansado, lleno de disfrute y diversión de los días pasados y en voz alta o internamente, decimos «mañana vuelta a la realidad» ¿Qué mensaje estás enviando a tu subconsciente? Todo lo vivido en las vacaciones ¿no es realidad?, solamente ¿es realidad cuando estamos en el trabajo?Esa y otras frases son pequeñas perversiones neurolingüísticas que nos regalamos a nosotros mismos. ¿El último día de trabajo te dijiste algo como «mañana me voy de vacaciones, vuelta a la realidad»? Probablemente, no» aclara Aradilla.

El lenguaje interno crea nuestra neurología, de este modo lo que nos decimos es determinante en los estados anímicos posteriores. En cierta manera con nuestro lenguaje interno ya estamos cocinando un asegurado síndrome de estrés post vacacional, en muchas ocasiones, sin tener conciencia de ello, aunque hacerlo de manera poco consciente no influye sobre el estado anímico de estrés al que nos estamos enfocando.

Toma nota de algunas claves para volver al trabajo con buen estado de ánimo de la mano de la experta:

  • Prestar atención a nuestro lenguaje interno. Lo que nos decimos en momentos como por ejemplo: los últimos días de trabajo, los últimos días de vacaciones, durante el viaje de regreso, la primera mañana de vuelta al trabajo.
  • Evitar la queja.
  • Evitar negatividad o conversaciones ajenas que pivoten sobre las quejas.
  • El silencio es un buen compañero que contribuye a conectar con tus emociones. Durante los primeros días de vuelta al trabajo, dedícate unos minutos en exclusiva a ti, en silencio. Para enfocarte en sentir, más que en hablar o escuchar.
  • De manera intencional decirnos nuevas frases, esas que no nos hemos dicho anteriormente, y sabemos que elevan tu estado de ánimo.

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